Los Judíos creen que la muerte de una persona no puede expiar por los pecados de otra.

En Corto:

La Biblia es clara y es consistente: una persona no puede morir por los pecados de otra. En otras palabras, los pecados cometidos por una persona no pueden ser borrados por el castigo dado a otro. En Éxodo 32: 30-35, Moisés le pide a Di-s que lo castigue por el pecado cometido por el pueblo en relación al becerro de oro. Di-s le dice a Moisés que la persona que cometió el pecado es la que debe recibir el castigo. Posteriormente, en Deuteronomio 24:16, Di-s simplemente establece ésto como un principio básico, “cada uno morirá por su propio pecado”; Éste principio se repite por los profetas, en Ezequiel 18 … “El alma que pecare, esa morirá;… la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él…”. El profeta Jeremías anticipa el día cuando la creencia errónea de que la muerte de un hombre expía por los pecados de otro hombre, ya no será ostentada por nadie; en Jeremías 31: 29-30 el profeta dice: … “En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera, sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.” … .

Una explicación más completa …

El entendimiento Cristiano es que Jesús, quien creen que es el mesías; murió por los pecados de la humanidad. Bajo esta visión el mesías supone ser el sacrificio de sangre necesario para el perdón de los pecados; en otras palabras, un sacrificio humano.

Sin embargo, no sólo éste concepto del mesías no se encuentra en nuestra biblia, también se nos enseña con bastante claridad y consistentemente, que nadie puede morir por los pecados de otro, que la culpa de una persona no puede ser perdonada por la muerte de otra persona. En Éxodo 32:30-35, Moises trata de ofrecerse a sí mismo como sacrificio en expiación por los pecados de las personas, al proponer ser borrado “del libro que has escrito”. Ser borrado del libro de Di-s, significa ser borrado del Libro de la vida; por lo tanto Moisés está pidiendo morir por los pecados de las personas. La respuesta de Di-s es que no funciona así, cada hombre muere por su propio pecado.

“ 30 Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado.

31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro,

32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.

33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

34 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aquí mi ángel irá delante de ti; pero en el día del castigo, yo castigaré en ellos su pecado.

35 Y Jehová hirió al pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón.” [1]

Por favor note que el texto nos dice que el que peca es quien recibe el castigo y no otra persona. El punto se deja en claro nuevamente en Deuteronomio 24:16, donde dice explícitamente que nadie puede morir por los pecados de otro:

“16 Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado.”[2]

Así mismo, el capítulo 18 completo del Libro de Ezequiel, amplía y aclara este principio. Además, éste capítulo nos enseña que todo lo que tenemos que hacer para obtener el perdón de Di-s es dejar de hacer el Mal y comenzar a hacer el Bien. En ninguna parte dice que necesitamos un sacrificio de sangre para el perdón de los pecados. [Ezequiel 18:1-4; 20-24; 26-27].[3] Por favor lea el ensayo #2 “No se requiere un sacrificio de sangre para el perdón de los pecados”.

Ezequiel 18

El alma que pecare morirá

18     Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

2 ¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los

hijos tienen la dentera?

3 Vivo yo, dice Jehová el Señor, que nunca más tendréis por qué usar este refrán en Israel.

4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.

20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.

21 Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.

22 Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá.

23 ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?

24 Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá.

26Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá.

27Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.”[4]

Nuevamente, éste principio se enuncia en el Libro de Jeremías. En el capítulo 31 Di-s habla de un tiempo en el futuro donde nadie creerá tal cosa. [Jeremías 31:29-30]

29 En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera,

30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.”

Ésto no es nada más que una reformulación y elaboración de lo expuesto en Deuteronomio 24:16, `cada hombre morirá por su propio pecado´. El simple y literal significado del texto bíblico, no necesita interpretación, es claro y consistente:

Nadie puede morir para expiar por los pecados de otro.

Ésta es la razón por la cual los Judíos no creen que hubiese ningún poder de redención en la muerte de Jesús. Tal creencia no es bíblica; no tiene base en el texto sagrado y no tiene justificación en la teología Judía. Ésta doctrina puede ser vista como una invención hecha con motivo de la posterior racionalización del evento, en otras palabras, para dar significado y propósito a la crucifixión después del hecho.

Algunos Cristianos pueden elegir interpretar otros versos en la biblia para indicar lo opuesto. Que una persona PUEDE morir por los pecados de otra. Si ese fuera el caso. Esto significaría que Di-s cambió de opinión o que no quiso decir lo que dijo en Deuteronomio 24:16: “… cada uno morirá por su pecado.”[5]

Pero Di-s no cambia su ni su mente ni su naturaleza, como podemos leer en Malaquías 3:6.

6 Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.”[6]

En una técnica nueva, algunos Cristianos ahora están citando textos rabínicos, para hacer parecer que los rabinos aceptaban el concepto de expiación vicaria. Sin embargo, incluso si varios rabinos respetados estuvieron de acuerdo con ésta idea; nosotros debemos seguir lo que sostiene la biblia y la biblia sostiene en términos claros “… cada uno morirá por su pecado.”.

¿Preguntas?, envía un correo electrónico al Rabino Stuart Federow

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[1] Reina-Valera 1960 (RVR 1960), Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

[2] Op cit.

[3] Op cit.

[4] Reina-Valera 1960 (RVR 1960), Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

[5]  Reina-Valera 1960 (RVR 1960), Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

[6]   Reina-Valera 1960 (RVR 1960), Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.